Basílides (1630-1660)
Platón, en su diálogo Político
utilizó el término gnostikoi–"aquellos capaces de conocer"– para las
personas que pensaba que debían gobernar la sociedad.
El mismo término fue utilizado casi 400 años despues para identificar a un disperso y popular movimiento religioso que nacio en Alexandria.
A comienzos de la era cristiana se le dio otro significado; aquellos que fueran capaces de conocer los misterios del mundo espiritual, miembros de un movimiento secreto que unía la filosofía de Platón con elementos del Egipto, Grecia y el cristianismo para crear una nueva espiritualidad teñida profundamente del ocultismo. Actualmente los conocemos como gnósticos.
Nadie está seguro dónde nacieron
los primeros gnósticos, pero es probable que fuera en Alejandría, donde vivió y
enseñó el primer maestro gnóstico importante.
Su nombre era Basílides de
Alejandría.
Los únicos fragmentos supervivientes de sus enseñanzas aparecen en
los escritos superiores de cristianos en búsqueda de herejías, y esos registros
son tan escasos que solo podemos hacernos una idea general.
Como otros gnósticos posteriores,
Basílides enseñaba que el alma humana había descendido de un mundo de luz a la
oscuridad de la materia y estaba atrapada ahí por maquinaciones de un dios
malvado, Yaldabaoth el demiurgo. Jesús –enseñó–, había bajado desde el mundo de
la luz para enseñar a los caídos el camino de regreso a su hogar. Siguiendo las
enseñanzas de Jesús tal y como las entendían, los gnósticos practicaban
exigentes disciplinas espirituales y aprendían los conjuros y hechizos que les
permitían derrotar a los demonios de Yaldabaoth.
Cuando surgió el gnosticismo en
el siglo II la cristiandad era una secta dispersa sin poder político y con una
doctrina poco consistente. Debieron pasar tres siglos más antes de que esto
cambiara, y cuando lo hizo, los gnósticos fueron víctimas de una salvaje
persecución por parte de los cristianos ortodoxos.
La profecía de Basílides (1630-1660), obra de Giovanni Cesare
Tesa, basada en una anterior de Pietro Testa. En el dibujo, el emperador
Tito, de camino a Jerusalén consulta a Basílides, quien le muestra una
visión del Dios Padre con Cristo muerto.
Tomado y adaptado de https://www.desvariando.net/2019/03/basilides-de-alejandria.html
LVX
29/11/2019





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